El primer amigo de madera: el caballito Janod Ogalo que despierta el juego simbólico desde el año
Hay juguetes que se usan y juguetes que se habitan. El caballito de balancín Ogalo Zigolos de Janod pertenece a la segunda categoría: desde el momento en que el niño lo monta, comienza a construir un universo propio — le habla, le da de comer, le inventa un nombre, galopan juntos por praderas imaginarias. Este caballito de madera no solo desarrolla el equilibrio y la coordinación motora del bebé desde los 12 meses; abre también la puerta al juego simbólico, ese primer gran paso hacia el pensamiento creativo y la narrativa infantil.
Características que marcan la diferencia:
- Arco de seguridad de madera desmontable: ofrece el apoyo necesario cuando el niño está aprendiendo a mantenerse en equilibrio; cuando ya no lo necesita, se retira — un juguete que evoluciona junto con las habilidades del pequeño
- Sistema anti-vuelco: topes de goma en la parte delantera y trasera amortiguan los movimientos bruscos y garantizan un balanceo suave, fluido y seguro en todo momento
- Asiento acolchado en cuero sintético: altura fija, cómodo para sesiones de juego largas y llenas de aventuras imaginarias
- Madera certificada FSC®: haya y tablero contrachapado de origen responsable, acabados con pintura a base de agua sin sustancias nocivas
- Medidas: 76,4 x 31,2 x 57 cm — 30 minutos de montaje, entregado en una bonita caja de regalo
- Colección Zigolos de Janod: una línea alegre y colorida con formas lúdicas diseñadas para despertar los sentidos y acompañar los primeros descubrimientos
Regalar el Ogalo Zigolos es elegir un juguete sin fecha de caducidad: un objeto que el niño reconoce como suyo, al que vuelve una y otra vez, y que con el tiempo se convierte en uno de esos recuerdos de infancia que permanecen para siempre.